Los gestores del agua se enfrentan a una serie de problemas y desafíos relacionados con la asignación del agua: oferta que disminuye frente a demanda creciente, cambios demográficos, episodios climáticos cambiantes y extremos, etc. Todo esto lleva a que el tradicional enfoque fragmentado no resulte suficiente, y pone de manifiesto la necesidad de llevar a cabo un enfoque holístico para la gestión del agua.
 

La Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) fue definida por el Comité Técnico de la Asociación Mundial para el Agua (GWP) como "un proceso que promueve la gestión y desarrollo coordinado del agua, la tierra y los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar social y económico resultante de manera equitativa, sin comprometer la sostenibilidad de los ecosistemas".

El sistema buscado de GIRH debe integrar varios ámbitos de actuación:

  • Gestión sostenible de los recursos hídricos: requiere alcanzar el buen estado de las masas de agua de acuerdo con la Directiva Marco europea; garantizar el suministro de recursos para el abastecimiento urbano y las actividades económicas; minimizar el impacto de sequías e inundaciones; optimizar la gestión del binomio de recursos agua/energía; gestionar eficientemente los procedimientos administrativos requeridos por los objetivos anteriores.

  • Marco institucional y legal: conseguir una coordinación efectiva en la toma de decisiones por las Administraciones; lograr una real recuperación de los costes de los servicios del agua; alcanzar una importante participación pública.

  • Desarrollos tecnológicos: aportar información debidamente actualizada; ordenar la participación de las Administraciones y de los agentes implicados; integrar otros desarrollos tecnológicos en el sector del agua -Administración electrónica, predicción de sequías e inundaciones, simulación-; perfeccionamiento a lo largo del tiempo.

Este “macro-grupo” engloba además objetivos estratégicos relacionados con las aguas superficiales, subterráneas, gestión de riesgos, etc. En tanto se lleva a cabo la reestructuración de los GTs, se consideran comisiones o subgrupos de trabajo, en espera de celebrar las reuniones oportunas que clarifiquen los nuevos esquemas participativos.

 

Integrantes GT1:

  • Coordinadores: Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA), Instituto de Tecnología Cerámica (AICE-ITC) y SERS Consultores en Ingeniería y Arquitectura S.L. 

  • Participantes: Asociación AQUAESPAÑA, Aguas de las Cuencas Mediterráneas S.A. (ACUAMED), Asociación Española de Empresas de Tecnologías del Agua (ASAGUA), CADAGUA S.A., Campus de Excelencia Internacional del Agua y el Turismo (CEI e-MTA), Centro de Investigación y Desarollo Tecnológico del Agua (CIDTA), Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA), Creatividad y Tecnología S.A. (CYTSA), Fundación CARTIF, Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA), Indra Sistemas S.A., Inkoa Sistemas, S.L, Fundación Instituto Tecnológico de Galicia (ITG), Plataforma Solar de Almería (PSA-CIEMAT), Sistemes Electrònics Progrés S.A., SOLEAT Global S.L., Empresa de Transformación Agraria S.A. (TRAGSA), Universidad Católica de Ávila, Universidad de Valencia, Universidad Politécnica de Madrid. 

 

España es uno de los países más áridos de la Unión Europea pero cuenta con un gran potencial hidrogeológico, el cual ha propiciado que durante un período de unos 50 años el uso del agua subterránea se incrementara en un 300% debido fundamentalmente a aprovechamientos agrícolas de iniciativa privada. 

En los últimos años la línea de desarrollo dentro del sector de las aguas subterráneas se había centrado en solventar los problemas relacionados con los elevados niveles de sobreexplotación a los que se había tendido, así como a atender todas aquellas masas de agua subterránea que estaban “en riesgo” de no alcanzar el buen estado ecológico requerido por la DMA (Directiva Marco del Agua). 

El progreso en la gestión de las aguas subterráneas en España ha de pasar por la investigación y el desarrollo tecnológico así como por la elaboración de una nueva normativa que reforme o complemente la vigente Ley de Aguas. 

En la próxima década el reto principal es seguir garantizando la disponibilidad de suficientes recursos hídricos subterráneos en un escenario de crecimiento sostenido de la demanda y cambio climático, en niveles de calidad aceptables. Para lograrlo será necesaria la consecución, entre otros, de los siguientes objetivos:

  • Sistemas integrados y eficientes de gestión avanzada de las aguas subterráneas junto con las superficiales como fuentes de recursos - incluyendo captación, almacenamiento y distribución – respetuosos con el medioambiente, que nos permitan el adecuado control de los recursos hídricos en cantidad y calidad.

  • Mejora del marco normativo e institucional.

  • Definición de compuestos emergentes y aplicación de medidas sobre contaminación difusa de origen agrícola y ganadero, que se presenta como el principal problema ambiental.

  • Medidas para controlar la intrusión marina que provoca la salinización de muchas masas de agua subterráneas.

  • Desarrollo de técnicas para restauración de acuíferos que han sido explotados intensamente, labor que ha día de hoy resulta extremadamente costosa, de muy largo plazo e incluso de dudosa viabilidad técnica, económica y social.

  • El mayor reto para los países del sur de Europa será encontrar las maneras efectivas de implementar los principios de la DMA de manera compatible con sus especificidades hidro-climatológicas y socioeconómicas.

 

Las barreras para el avance del progreso de la técnica en la gestión de las aguas superficiales no suelen ser de carácter científico y tecnológico, máxime siendo España un país avanzado en la materia, con numerosas infraestructuras de almacenamiento y regulación, así como, investigadores y empresas capaces de innovar y hacer nuevos desarrollos tecnológicos en este área. La barrera principal es de índole legal, existiendo superposición, a veces no complementaria, de las reglamentaciones existentes. 

Las líneas de desarrollo estarán orientadas a avanzar en la gestión integrada de cuencas y el uso conjunto de aguas superficiales y subterráneas, así como al desarrollo y aplicación de herramientas avanzadas de modelización y gestión de recursos hídricos a escala de cuenca, análisis de impactos del clima y cambios de usos del suelo en el ciclo hidrológico, la preservación de los ecosistemas fluviales, y la gestión transfronteriza.

 

Gestión de eventos climáticos extremos. Avenidas y sequías.

Teniendo presente la problemática de España como país árido y con importantes eventos climáticos extremos, se pone de manifiesto la necesidad de desarrollar modelos y simuladores para la gestión y prevención de situaciones extremas.

Los aspectos en los que avanzar en este sentido serán el desarrollo de modelos físicos a escala, simuladores informáticos y herramientas, basadas en la  hidrología determinística y estocástica. Mejora en las predicciones meteorológicas mediante el uso de satélites.

Aplicación a hidráulica fluvial, diseño y gestión de grandes, y en general, a la prevención, control y gestión de las situaciones extremas (inundaciones y sequías), corrigiendo y mitigando sus efectos y consecuencias negativas. El tener la capacidad de anticipación ante cualquier situación extrema, contando con la información adecuada en tiempo, se considera un punto clave para el desarrollo de estrategias y la óptima gestión del recurso hídrico.

  

Dentro de este Grupo de Trabajo se da tratamiento al agua como recurso alimentario, medicinal y de ocio, y en base a ello se establecen tres subgrupos con sus respectivas líneas de actuación:

  • El subsector de balnearios, desde el que se pretende conseguir que los tratamientos hidrotermales estén dentro de las prestaciones sanitarias del sistema de salud y de las prestaciones sociales de las distintas administraciones públicas, el acceso a los tratamientos termales en instalaciones españolas por parte de los ciudadanos extranjeros, armonización y coordinación de las diferentes normativas en las distintas comunidades autónomas, implantación de tecnologías que permitan nuevas aplicaciones y una optimización de los recursos en la aplicación de los distintos tratamientos termales y que amplíen la durabilidad de las instalaciones y aparataje utilizado en el uso de aguas minero-medicinales, muchas de ellas muy corrosivas a los materiales estándares.
  • En cuanto al subsector de aguas envasadas la vía de desarrollo se centra en la valorización del agua mineral respecto al agua de grifo con el objetivo de posicionar el agua al nivel que ya tiene en países como Francia, Alemania o Bélgica. En el mismo sentido, los materiales usados para los envases deben de responder más y mejor a los requerimientos de gestión ambiental, como la minimización y el reciclado. Además, es importante que en las distintas comunidades autónomas exista normativa exigente con las condiciones de etiquetado y del origen del agua.  Desde un punto de vista medioambiental y de competitividad del sector es importante la mejora del transporte de mercancías, especialmente el ferrocarril, con el fin de disminuir la huella de CO2 de la industria envasadora de aguas minerales.  Y finalmente, es imprescindible ahondar en la gestión del recurso, en este caso el acuífero que alimenta las plantas.
  • El subsector de las piscinas tiene como uno de los principales retos la armonización de normativas relativas a la calidad del agua. Al igual que en el caso de los balnearios, la profundización en las ventajas tales como el deporte, las actividades acuáticas, la adaptación de las mismas para personas con discapacidad, así como la accesibilidad y la disponibilidad de estas instalaciones, superando las diferencias territoriales que existen. El sector, debe realizar esfuerzos importantes en dos ámbitos: el ahorro de agua y la eficiencia energética.